Pretemporada

Foto: Tamara Sanfabio
Foto: Tamara Sanfabio

Algo esta cambiando.

No se a como acabará esto y sinceramente no me importa, estoy dejándome llevar, convencido de que es lo que debo hacer en este momento.

Durante 15 temporadas, después de la última competición seria no he sido capaz de llegar a dos semanas de ‘descanso’ antes de retomar casi inconscientemente la rutina de entrenamiento.

A menudo me he propuesto centrarme en una de las tres disciplinas, o probar otros deportes, y asi lo he hecho, pero siempre manteniendo una estructura en las tres, obsesionado con no fallar en los mínimos semanales que de cada deporte me he marcado.

A veces he comenzado excesivamente motivado y he llegado a situaciones absurdas como estar por debajo de mi peso óptimo en enero, o batiendo récords de vatios en febrero. No tengo ninguna duda de que he cometido errores, pero también tengo claro que ha sido esa actitud un poco ‘suicida’ la que me ha llevado a llegar mucho mas lejos de lo que nunca hubiese imaginado en esto de nadar, pedalear y correr.

Este año después de Kona ha empezado como todos, según pasaron los dolores y la fatiga del Ironman comencé a hacer deporte por diversión y desahogo, sin estructura y sin plan. La diferencia ha sido que casi 3 meses después esa estructura sigue sin llegar. He competido en ciclocross, corrido crosses, cross skating, MTB, y ahora cuatro gloriosos días de esquí de fondo, incluso algo de alpino que no hacía desde hace 10 años.

No he tocado la cabra desde el 11 de octubre, la de carretera 4 o 5 veces. He corrido a pie más con dorsal que sin el, de hecho hoy he salido a correr 25′ minutos después de 8 días seguidos sin hacerlo, algo que no ha ocurrido si no es por lesión en toda mi vida como triatleta. He mantenido rutina de ir a nadar a diario entre semana (hasta ahora que no he tocado agua en 2015 aun), pero pocos días he pasado de 2000m y creo que he hecho series tres veces.

Tres meses después sigo sin echar de menos la rutina de entrenamiento, sigo con mas ganas de esquiar o patinar que de correr. No se a donde me lleva esto, no tengo prisa en saberlo.

Punto y aparte

En 2004, tras 5 años practicando triatlón mientras trataba de hacerme hueco en una profesión que no me hacía feliz, tomé una ruta alternativa para perseguir el sueño de ser triatleta casi a tiempo completo.

En estos 10 años me he exprimido físicamente todo lo que he sido capaz, y he conseguido resultados que multiplican por 100 lo que hubiera pensado que sería capaz cuando siendo estudiante universitario empecé a montar en bici porque me aburrían las clases.

Con casi 42 años, y un cuarto hijo en camino, entro a formar parte de un nuevo e ilusionante proyecto. A partir de ahora cambian las reglas del juego, y familia, trabajo y salud preceden en importancia a mis resultados como triatleta.

Seguiré tratando de dar lo máximo, pero a partir de ahora el entrenamiento se ajustará a mis circunstancias en lugar de ser mis circunstancias las que se ajusten al entrenamiento.

Este blog nace con la intención de compartir esta nueva etapa, no se con que frecuencia lo actualizaré, en los últimos años he terminado algo saturado por esta vida virtual en la que nos hemos metido, espero tener cosas interesantes que contar y hacerlo con frecuencia.